Había un beduino llamado AbuTha'labah. Dijo: "Mensajero de Allah, tengo perros entrenados, así que dime tu opinión sobre (comer) el animal que cazan. El Profeta (ﷺ) dijo: "Si tienes perros entrenados, entonces come lo que pesquen por ti". Él preguntó: ¿Si es sacrificado o no? Él respondió: Sí. Y preguntó: ¿Se aplica aunque coma algo? Él respondió: Incluso si se come algo de él. Volvió a preguntar: "Mensajero de Allah, dime tu opinión sobre mi arco (es decir, la presa cazada con flechas). Dijo: "Come lo que tu arco te devuelva, esté o no degollado". Él preguntó: ¿Si se pierde de mi vista? Él respondió: "Aunque se pierda de vista, con tal de que no tenga hedor, o encuentres en él una marca que no sea la de tu flecha".
Él preguntó: Háblame del uso de los vasos de los magos cuando nos vemos obligados a usarlos. Él respondió: "Lávalos y come en ellos".