El Profeta (ﷺ) me dijo: «Siempre que te vayas a dormir, haz una ablución como esa para la oración, acuéstate o con tu lado derecho y di: «Allahumma aslamtu wajhi ilaika, wa fauwadtu `Amri ilaika, wa alja'tu Zahri ilaika raghbatan wa rahbatan ilaika. La Malja'a era la manja minka illa ilaika. Allahumma amantu bikitabika-l-ladhi anzalta wa bina-biyika-l ladhi arsalta» (¡Oh Alá! Me entrego a Ti y Te encomiendo todos mis asuntos y dependo de Ti para recibir Tus bendiciones, tanto con esperanza como con temor de Ti. No hay forma de escapar de Ti, y no hay lugar de protección y seguridad excepto en Ti, ¡Oh Allah! Creo en Tu Libro (el Corán), que has revelado, y en Tu Profeta (Muhammad), a quien has enviado). Entonces, si mueres esa misma noche, morirás con fe (es decir, o con la religión del Islam). Deja que las palabras antes mencionadas sean tus últimas palabras (antes de dormir)». Lo repetí ante el Profeta (ﷺ) y cuando llegué a decir: «Allahumma amantu bikitabika-l-ladhi anzalta (Oh Allah, creo en Tu Libro que Tú has revelado)». Dije: «Wa-rasulika (y tu apóstol)». El Profeta (ﷺ) dijo: «No, (pero di): 'Wanabiyika-l-Ladhi arsalta (Tu Profeta a quien has enviado), en su lugar».