حَدَّثَنَا أَبُو النُّعْمَانِ، قَالَ حَدَّثَنَا أَبُو عَوَانَةَ، عَنْ إِبْرَاهِيمَ بْنِ مُحَمَّدِ بْنِ الْمُنْتَشِرِ، عَنْ أَبِيهِ، قَالَ سَأَلْتُ عَائِشَةَ فَذَكَرْتُ لَهَا قَوْلَ ابْنِ عُمَرَ مَا أُحِبُّ أَنْ أُصْبِحَ، مُحْرِمًا أَنْضَخُ طِيبًا. فَقَالَتْ عَائِشَةُ أَنَا طَيَّبْتُ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ثُمَّ طَافَ فِي نِسَائِهِ ثُمَّ أَصْبَحَ مُحْرِمًا.
Traducción
Narró Muhammad bin Al-Muntathir
basándose en la afirmación de su padre de que había preguntado a Aisha acerca del dicho de Ibn `Umar (es decir, no le gustaba ser muhrim mientras el olor a olor saliera de su cuerpo). Aisha dijo: «Perfumé al Mensajero de Allah (ﷺ) y él andaba (tuvo relaciones sexuales con) todas sus esposas, y por la mañana se convirtió en Muhrim (después de bañarse)».