حَدَّثَنَا آدَمُ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، حَدَّثَنَا قَتَادَةُ، قَالَ سَمِعْتُ زُرَارَةَ بْنَ أَوْفَى، عَنْ عِمْرَانَ بْنِ حُصَيْنٍ، أَنَّ رَجُلاً، عَضَّ يَدَ رَجُلٍ، فَنَزَعَ يَدَهُ مِنْ فَمِهِ، فَوَقَعَتْ ثَنِيَّتَاهُ، فَاخْتَصَمُوا إِلَى النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فَقَالَ " يَعَضُّ أَحَدُكُمْ أَخَاهُ كَمَا يَعَضُّ الْفَحْلُ، لاَ دِيَةَ لَكَ ".
Traducción
Narró: Imran bin Husain
Un hombre mordió la mano de otro hombre y este le sacó la mano de la boca por la fuerza, lo que provocó la caída de dos de sus incisivos (dientes). Presentaron su caso al Profeta, quien dijo: «Uno de ustedes mordió a su hermano como lo hace un camello macho. (Vete), no hay Diya (dinero de sangre) para ti».