حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ يُوسُفَ، حَدَّثَنَا اللَّيْثُ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ سَعِيدِ بْنِ الْمُسَيَّبِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ،. أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَضَى فِي جَنِينِ امْرَأَةٍ مِنْ بَنِي لِحْيَانَ بِغُرَّةٍ عَبْدٍ أَوْ أَمَةٍ. ثُمَّ إِنَّ الْمَرْأَةَ الَّتِي قَضَى عَلَيْهَا بِالْغُرَّةِ تُوُفِّيَتْ، فَقَضَى رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم أَنَّ مِيرَاثَهَا لِبَنِيهَا وَزَوْجِهَا، وَأَنَّ الْعَقْلَ عَلَى عَصَبَتِهَا.
Traducción
Narrado por Abu Huraira
El Mensajero de Dios (ﷺ) dio un veredicto con respecto a un feto abortado de una mujer de Bani Lihyan que el asesino (del feto) debía dar un esclavo o una esclava (como una Diya), pero la mujer que estaba obligada a dar al esclavo, murió, por lo que el Mensajero de Dios (ﷺ) dio el veredicto de que su herencia fuera dada a sus hijos y a su esposo y que la Diya fuera pagada por su 'Asaba.