حَدَّثَنَا مُسْلِمٌ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ مُحَمَّدِ بْنِ زِيَادٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ " الْعَجْمَاءُ عَقْلُهَا جُبَارٌ، وَالْبِئْرُ جُبَارٌ، وَالْمَعْدِنُ جُبَارٌ، وَفِي الرِّكَازِ الْخُمُسُ ".
Traducción
Narró Abu Huraira
El Profeta (ﷺ) dijo: «No hay Diya para una persona herida o muerta por un animal (que anda de un lado a otro sin que alguien lo controle) y, del mismo modo, no hay Diya para quien cae y muere en un pozo, ni tampoco para quien muere en una mina. En cuanto al Ar-Rikaz (riqueza enterrada), una quinta parte es para el estado».