وَقَالَ لَنَا آدَمُ حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ أَيُّوبَ، عَنْ نَافِعٍ، قَالَ كَانَ ابْنُ عُمَرَ يُصَلِّي فِي مَكَانِهِ الَّذِي صَلَّى فِيهِ الْفَرِيضَةَ. وَفَعَلَهُ الْقَاسِمُ. وَيُذْكَرُ عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ رَفَعَهُ لاَ يَتَطَوَّعُ الإِمَامُ فِي مَكَانِهِ. وَلَمْ يَصِحَّ.
Traducción
Narró Um Salama
«El Profeta (ﷺ), después de terminar la oración con Taslim, solía quedarse en su casa durante un tiempo». Ibn Shihab dijo: «Creo (y Dios lo sabe mejor) que solía esperar a que las mujeres que habían rezado se marcharan». Ibn Shihab escribió que lo había escuchado de Hind bint Al-Harith Al-Firasiya de Um Salama, la esposa del Profeta (el hindú era de los compañeros de Um Salama), quien dijo: «Cuando el Profeta (ﷺ) terminaba la oración con el taslim, las mujeres salían y entraban a sus casas antes de que el Apóstol de Allah partiera».