حَدَّثَنَا مُعَلَّى بْنُ أَسَدٍ، قَالَ حَدَّثَنَا وُهَيْبٌ، عَنْ أَيُّوبَ، عَنْ أَبِي قِلاَبَةَ، عَنْ مَالِكِ بْنِ الْحُوَيْرِثِ، أَتَيْتُ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم فِي نَفَرٍ مِنْ قَوْمِي فَأَقَمْنَا عِنْدَهُ عِشْرِينَ لَيْلَةً، وَكَانَ رَحِيمًا رَفِيقًا، فَلَمَّا رَأَى شَوْقَنَا إِلَى أَهَالِينَا قَالَ " ارْجِعُوا فَكُونُوا فِيهِمْ وَعَلِّمُوهُمْ وَصَلُّوا، فَإِذَا حَضَرَتِ الصَّلاَةُ فَلْيُؤَذِّنْ لَكُمْ أَحَدُكُمْ وَلْيَؤُمَّكُمْ أَكْبَرُكُمْ ".
Traducción
Narró Malik bin Huwairith
Llegué al Profeta (ﷺ) con algunos hombres de mi tribu y me quedé con él durante veinte noches. Fue amable y misericordioso con nosotros. Cuando se dio cuenta de lo que añorábamos por nuestras familias, nos dijo: «Volved y quedaos con vuestras familias, enseñadles la religión y ofreced la oración. Uno de vosotros pronunciará el Adhan cuando llegue el momento y el mayor de vosotros dirigirá la oración».