حَدَّثَنَا إِسْحَاقُ بْنُ نَصْرٍ، قَالَ حَدَّثَنَا حُسَيْنٌ، عَنْ زَائِدَةَ، عَنْ عَبْدِ الْمَلِكِ بْنِ عُمَيْرٍ، قَالَ حَدَّثَنِي أَبُو بُرْدَةَ، عَنْ أَبِي مُوسَى، قَالَ مَرِضَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم فَاشْتَدَّ مَرَضُهُ فَقَالَ " مُرُوا أَبَا بَكْرٍ فَلْيُصَلِّ بِالنَّاسِ ". قَالَتْ عَائِشَةُ إِنَّهُ رَجُلٌ رَقِيقٌ، إِذَا قَامَ مَقَامَكَ لَمْ يَسْتَطِعْ أَنْ يُصَلِّيَ بِالنَّاسِ. قَالَ " مُرُوا أَبَا بَكْرٍ فَلْيُصَلِّ بِالنَّاسِ " فَعَادَتْ فَقَالَ " مُرِي أَبَا بَكْرٍ فَلْيُصَلِّ بِالنَّاسِ، فَإِنَّكُنَّ صَوَاحِبُ يُوسُفَ ". فَأَتَاهُ الرَّسُولُ فَصَلَّى بِالنَّاسِ فِي حَيَاةِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم.
Traducción
Az-Zuhri narró
Anas bin Malik Al-Ansari me contó: «Abu Bakr solía guiar a la gente en la oración durante la enfermedad mortal del Profeta (ﷺ) hasta el lunes. Cuando la gente se alineó (en hileras) para la oración, el Profeta (ﷺ) levantó la cortina de su casa y comenzó a mirarnos y, en ese momento, se quedó de pie. Su rostro era (reluciente) como el de una página del Corán y sonreía alegremente. Estábamos a punto de ser juzgados por el placer de ver al Profeta. Abu Bakr se retiró para unirse a la fila porque pensaba que el Profeta (ﷺ) dirigiría la oración. El Profeta (ﷺ) nos hizo señas para que termináramos la oración y dejó caer el telón. Murió el mismo día».