حَدَّثَنَا أَبُو عَاصِمٍ، عَنْ مَالِكٍ، عَنْ سُمَىٍّ، عَنْ أَبِي صَالِحٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم " الشُّهَدَاءُ الْغَرِقُ وَالْمَطْعُونُ وَالْمَبْطُونُ وَالْهَدْمُ ". وَقَالَ " وَلَوْ يَعْلَمُونَ مَا فِي التَّهْجِيرِ لاَسْتَبَقُوا {إِلَيْهِ} وَلَوْ يَعْلَمُونَ مَا فِي الْعَتَمَةِ وَالصُّبْحِ لأَتَوْهُمَا وَلَوْ حَبْوًا، وَلَوْ يَعْلَمُونَ مَا فِي الصَّفِّ الْمُقَدَّمِ لاَسْتَهَمُوا ".
Traducción
Narró Abu Huraira
El Profeta (ﷺ) dijo: «Los mártires son aquellos que mueren ahogados, por peste, por una enfermedad abdominal o por ser enterrados vivos junto a un edificio que se derrumba». Y luego añadió: «Si la gente conociera la recompensa por la oración del Zuhr en sus inicios, correrían por ella. Si supieran cuál sería la recompensa de rezar la «Isha» y la oración del Fayr en congregación, se unirían a ellas aunque tuvieran que arrastrarse. Si supieran cuál sería la recompensa de la primera fila, la recibirían por sorteo».