حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ بْنُ الْمُنْذِرِ، قَالَ حَدَّثَنَا ابْنُ أَبِي فُدَيْكٍ، قَالَ حَدَّثَنَا ابْنُ أَبِي ذِئْبٍ، عَنِ الْمَقْبُرِيِّ، عَنْ أَبِي سَلَمَةَ بْنِ عَبْدِ الرَّحْمَنِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم كَانَ لَهُ حَصِيرٌ يَبْسُطُهُ بِالنَّهَارِ، وَيَحْتَجِرُهُ بِاللَّيْلِ، فَثَابَ إِلَيْهِ نَاسٌ، فَصَلَّوْا وَرَاءَهُ‏.‏
Traducción
Narró Zaid bin Thabit

El Mensajero de Allah (ﷺ) construyó una habitación pequeña durante el mes de Ramadán (Sa'id dijo: «Creo que Zaid bin Thabit dijo que estaba hecha de una estera») y allí rezó durante algunas noches, por lo que algunos de sus compañeros rezaron detrás de él. Cuando se enteró de ello, se quedó sentado. Por la mañana, salió a verlos y les dijo: «He visto y entendido lo que habéis hecho. Debéis rezar en vuestras casas, porque la mejor oración de una persona es la que reza en su casa, excepto las oraciones obligatorias».