حَدَّثَنَا حَفْصُ بْنُ عُمَرَ، قَالَ حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ قَتَادَةَ، عَنْ أَنَسٍ، أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم وَأَبَا بَكْرٍ وَعُمَرَ ـ رضى الله عنهما ـ كَانُوا يَفْتَتِحُونَ الصَّلاَةَ بِ ـ ‏{‏الْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ‏}‏
Traducción
Narró Abu Huraira

El Mensajero de Allah (ﷺ) solía guardar silencio entre el Takbir y la recitación del Corán, y ese intervalo de silencio solía ser breve. Le dije al Profeta (ﷺ): «¡Que mis padres sean sacrificados por ti! ¿Qué se dice en la pausa entre el Takbir y la recitación?» El Profeta (ﷺ) dijo: «Yo digo: 'Allahumma, baa`id baini wa baina khatayaya kama baa`adta baina l-mashriqi wa l-maghrib. Allahumma, naqqini min khatayaya kama yunaqqa th-thawbu l-abyadu mina d-danas. Allahumma, Shil khatayaya bi l-maa'i wa th-thalji wa l-barad (¡Oh Allah! Sepárame de mis pecados (faltas) como se separan Oriente y Occidente, y límpiame de los pecados como se limpia de suciedad una prenda blanca (después de lavarla a fondo). ¡Oh Alá! Lávese mis pecados con agua, nieve y granizo.)»