حَدَّثَنَا مُوسَى، قَالَ حَدَّثَنَا عَبْدُ الْوَاحِدِ، قَالَ حَدَّثَنَا الأَعْمَشُ، عَنْ عُمَارَةَ بْنِ عُمَيْرٍ، عَنْ أَبِي مَعْمَرٍ، قَالَ قُلْنَا لِخَبَّابٍ أَكَانَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَقْرَأُ فِي الظُّهْرِ وَالْعَصْرِ قَالَ نَعَمْ‏.‏ قُلْنَا بِمَ كُنْتُمْ تَعْرِفُونَ ذَاكَ قَالَ بِاضْطِرَابِ لِحْيَتِهِ‏.‏
Traducción
Narró Abdullah bin Abbas

Una vez ocurrió un eclipse solar durante la vida del Mensajero de Allah (ﷺ). Ofreció la oración del eclipse. Sus compañeros preguntaron: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! Te vimos intentando llevarte algo mientras estabas de pie en tu casa y luego te vimos retirándote». El Profeta (ﷺ) dijo: «Me mostraron el Paraíso y quería sacar de él un montón de fruta. Si lo hubiera tomado, habrías comido de él mientras el mundo existiera».