El Profeta (ﷺ) «Quienquiera que se levante por la noche y diga: -- 'La ilaha il-lallah Wahdahu la Sharika lahu Lahu-lmulk, Walahu-l-Hamd wahuwa 'ala kullishai'in Qadir. Al hamdu lil-lahi wa subhanal-lahi wa la-ilaha il-lal-lah wa-l-lahu akbar wa la hawla Wala Quwata il-la-bil-lah.» (Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah. Él es el Único y no tiene socios. Para Él es el Reino y todas las alabanzas son para Él. Es omnipotente. Todas las alabanzas son para Alá. Todas las glorias son para Alá. Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Alá. Alá es grande (y no hay fuerza ni poder excepto en Alá). Y luego dice: -- Allahumma, Ighfir li (¡Oh Allah! Perdóname). O invoca (a Allah), se le responderá y, si hace la ablución (y ora), su oración será aceptada».