حَدَّثَنَا مُسْلِمُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، أَخْبَرَنَا شُعْبَةُ، حَدَّثَنَا عَبَّاسٌ الْجُرَيْرِيُّ ـ هُوَ ابْنُ فَرُّوخَ ـ عَنْ أَبِي عُثْمَانَ النَّهْدِيِّ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، رضى الله عنه قَالَ أَوْصَانِي خَلِيلِي بِثَلاَثٍ لاَ أَدَعُهُنَّ حَتَّى أَمُوتَ صَوْمِ ثَلاَثَةِ أَيَّامٍ مِنْ كُلِّ شَهْرٍ، وَصَلاَةِ الضُّحَى، وَنَوْمٍ عَلَى وِتْرٍ‏.‏
Traducción
Narró Anas bin Sirin

Escuché a Anas bin Malik al-Ansari decir: «Un hombre de Ansari, que era muy gordo, le dijo al Profeta: 'No puedo presentarme contigo para la oración. ' Preparó una comida para el Profeta (ﷺ) y lo invitó a su casa. Lavó un lado de una alfombra con agua y el Profeta (ﷺ) le ofreció dos rakat por ella». Tal y tal, el hijo de tal y tal, el hijo de Al-Jarud, le preguntó a Anas: «¿Solía el Profeta (ﷺ) ofrecer la oración de la Duha?» Anas respondió: «Nunca lo vi rezar (la oración de la Duha) excepto ese día».