حَدَّثَنَا أَبُو نُعَيْمٍ، قَالَ حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنِ الأَسْوَدِ، قَالَ سَمِعْتُ جُنْدَبًا، يَقُولُ اشْتَكَى النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم فَلَمْ يَقُمْ لَيْلَةً أَوْ لَيْلَتَيْنِ.
Traducción
Narró Jundab bin 'Abdullah
Gabriel no acudió al Profeta (durante algún tiempo), por lo que una de las mujeres de Quraish dijo: «Su Satanás lo ha abandonado». Así llegó la Revelación Divina: «¡Por la mañana y por la noche, cuando todavía está todavía! Tu Señor (Oh Muhammad) no te ha abandonado ni te ha odiado» (93.1-3)