El día de la conquista de La Meca, el Profeta (ﷺ) dijo: «Ya no hay emigración (desde La Meca) sino Jihad e intenciones, y siempre que te llamen a la Yihad, debes ir inmediatamente. No cabe duda de que Alá ha hecho de este lugar (La Meca) un santuario desde la creación de los cielos y la tierra, y seguirá siendo un santuario hasta el Día de la Resurrección, tal como Dios ha ordenado que sea sagrado. En él no estaba permitido pelear a nadie antes que a mí, e incluso a mí solo se permitía durante una parte del día. Por lo tanto, es un santuario con la santidad de Alá hasta el Día de la Resurrección. No se le deben arrancar las espinas ni perseguir a sus animales de caza. No se debe recoger su luqata (objetos caídos) excepto por alguien que lo anuncie públicamente, y no se debe cortar su vegetación (hierba, etc.)». Al-`Abbas dijo: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! Excepto Al-Idhkhir (porque lo utilizan sus herreros y para sus fines domésticos)». Entonces, el Profeta (ﷺ) dijo: «Excepto Al-Idhkhir».