حَدَّثَنَا أَبُو عَاصِمٍ، عَنِ ابْنِ جُرَيْجٍ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ سُلَيْمَانَ بْنِ يَسَارٍ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، عَنِ الْفَضْلِ بْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهم ـ أَنَّ امْرَأَةً، ح‏.‏
Traducción
Narró Abdullah bin Abbas

Al-Fadl cabalgaba detrás del Profeta (ﷺ) y se acercó una mujer de la tribu de Jath'am. Al-Fadl empezó a mirarla y ella lo miró a él. El Profeta (ﷺ) volvió la cara de Al-Fadl hacia el otro lado. Ella dijo: «Mi padre está obligado por Dios a realizar el Hayy, pero es un hombre muy viejo y no puede sentarse correctamente en su monte. ¿Debo realizar el Hayy en su nombre? El Profeta (ﷺ) respondió afirmativamente. Eso ocurrió durante el Hajjat-al-Wada` del Profeta (ﷺ).