حَدَّثَنَا الْحُمَيْدِيُّ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، حَدَّثَنَا هِشَامُ بْنُ عُرْوَةَ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنَ زَمْعَةَ، قَالَ سَمِعْتُ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم‏.‏ وَذَكَرَ الَّذِي عَقَرَ النَّاقَةَ قَالَ ‏"‏ انْتَدَبَ لَهَا رَجُلٌ ذُو عِزٍّ وَمَنَعَةٍ فِي قُوَّةٍ كَأَبِي زَمْعَةَ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Abdullah bin 'Umar

Cuando el Profeta (ﷺ) pasó por (un lugar llamado) Al Hijr, dijo: «No entres en la casa de quienes han sido injustos consigo mismos, a menos que (entres) llorando, para que no sufras el mismo castigo que se les infligió». Después de eso, se cubrió la cara con su sábana mientras estaba en la silla de un camello.