Le pregunté a Um Ruman, la madre de Aisha, sobre la acusación falsa contra Aisha. Dijo: «Mientras estaba sentada con Aisha, una mujer ansari se acercó a nosotros y nos dijo: 'Que Dios condene a tal o cual persona'. Le pregunté: «¿Por qué lo dice?» Ella respondió: «Porque él ha difundido la historia (calumniosa)». `Aisha dijo: «¿Qué historia?» La mujer le contó entonces la historia. Aisha preguntó: «¿Han oído hablar de ello Abu Bakr y el Mensajero de Allah (ﷺ)?» Ella respondió: «Sí». `Aisha cayó insensata (al oír eso), y cuando recobró el sentido, tuvo fiebre y el cuerpo tembló. El Profeta (ﷺ) se acercó y preguntó: «¿Qué le pasa?» Le dije: «Tiene fiebre a causa de una historia que se ha rumoreado». `Aisha se levantó y dijo: «¡Por Alá! Aunque jurara, no me creeríais, y si os diera una excusa, no me excusaríais. Mi ejemplo y el vuestro son como el de Jacob y sus hijos. Contra lo que afirmas, solo se puede pedir ayuda a Alá.» (12.18) El Profeta (ﷺ) se fue y luego Alá reveló los versículos (sobre el tema), y entonces Aisha dijo: «Gracias a Allah (solo) y no a nadie más».