حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ كَثِيرٍ، أَخْبَرَنَا سُفْيَانُ، حَدَّثَنَا الْمُغِيرَةُ بْنُ النُّعْمَانِ، قَالَ حَدَّثَنِي سَعِيدُ بْنُ جُبَيْرٍ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ إِنَّكُمْ مَحْشُورُونَ حُفَاةً عُرَاةً غُرْلاً ـ ثُمَّ قَرَأَ – ‏{‏كَمَا بَدَأْنَا أَوَّلَ خَلْقٍ نُعِيدُهُ وَعْدًا عَلَيْنَا إِنَّا كُنَّا فَاعِلِينَ‏}‏ وَأَوَّلُ مَنْ يُكْسَى يَوْمَ الْقِيَامَةِ إِبْرَاهِيمُ، وَإِنَّ أُنَاسًا مِنْ أَصْحَابِي يُؤْخَذُ بِهِمْ ذَاتَ الشِّمَالِ فَأَقُولُ أَصْحَابِي أَصْحَابِي‏.‏ فَيَقُولُ، إِنَّهُمْ لَمْ يَزَالُوا مُرْتَدِّينَ عَلَى أَعْقَابِهِمْ مُنْذُ فَارَقْتَهُمْ‏.‏ فَأَقُولُ كَمَا قَالَ الْعَبْدُ الصَّالِحُ ‏{‏وَكُنْتُ عَلَيْهِمْ شَهِيدًا مَا دُمْتُ فِيهِمْ‏}‏ إِلَى قَوْلِهِ ‏{‏الْحَكِيمُ ‏}‏‏"‏
Traducción
Narró Abu Huraira

Abraham no mintió excepto en tres ocasiones. Dos veces, por la causa de Dios, cuando dijo: «Estoy enfermo», y dijo: «(Yo no he hecho esto, pero) el gran ídolo lo ha hecho». La tercera fue que mientras Abraham y Sara (su esposa) se dirigían (de viaje) pasaron por (el territorio de) un tirano. Alguien le dijo al tirano: «Este hombre (es decir, Abraham) va acompañado de una mujer muy encantadora». Así que llamó a Abraham y le preguntó acerca de Sara, diciendo: «¿Quién es esta señora?» Abraham dijo: «Es mi hermana». Abraham fue a Sara y le dijo: «¡Oh, Sara! No hay creyentes en la superficie de la tierra excepto tú y yo. Este hombre me preguntó por ti y le dije que eres mi hermana, así que no contradigas mi afirmación». El tirano llamó entonces a Sarah y, cuando ella se acercó a él, él trató de cogerla con la mano, pero (su mano se puso rígida) quedó confundido. Preguntó a Sarah. «Ruega a Alá por mí y no te haré daño». Así que Sara le pidió a Alá que lo curara y él se curó. Intentó agarrarla por segunda vez, pero (su mano se puso tan rígida o más rígida que antes y) estaba más confundido. Volvió a pedirle a Sara: «Ruega a Dios por mí y no te haré daño». Sarah volvió a preguntarle a Alá y él se puso bien. Luego llamó a uno de sus guardias (que la había traído) y le dijo: «No me has traído a un ser humano, sino a un demonio». El tirano entregó entonces a Hajar como criada de Sara. Sara regresó (a Abraham) mientras él oraba. Abraham, haciendo un gesto con la mano, preguntó: «¿Qué ha pasado?» Ella respondió: «Alá ha desbaratado el malvado plan del infiel (o persona inmoral) y me ha entregado a Hajar para que sirva». (Abu Huraira se dirigió entonces a sus oyentes diciendo: «Esa (Hajar) era vuestra madre, oh Bani Ma-is-Sama (es decir, los árabes, los descendientes de Ismael, el hijo de Hajar).