حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ، قَالَ حَدَّثَنِي ابْنُ وَهْبٍ، عَنْ يُونُسَ، أَنَّ نَافِعًا، أَخْبَرَهُ عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ كَانَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَعْتَكِفُ الْعَشْرَ الأَوَاخِرَ مِنْ رَمَضَانَ‏.‏
Traducción
Narró Abu Sa'id Al-Khudri

El Mensajero de Allah (ﷺ) solía practicar la I'tikaf a mediados de los diez días del Ramadán y una vez permaneció en la I'tikaf hasta la noche del veintiuno, y era la noche de la mañana en la que solía salir de su i'tikaf. El Profeta (ﷺ) dijo: «Quienquiera que haya estado en I'tikaf conmigo debe permanecer en I'tikaf durante los últimos diez días, porque me informaron (de la fecha) de la Noche (de Qadr), pero se me ha hecho olvidar. (En el sueño) me vi postrado en el barro y el agua por la mañana de esa noche. Así que búscalo en las últimas diez noches y en las más raras». Esa noche llovió y el techo de la mezquita goteaba porque estaba hecho de tallos de palmeras datileras. Vi con mis propios ojos la marca de barro y agua en la frente del Profeta (es decir, en la mañana del veintiuno).