حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْوَارِثِ، عَنْ عَبْدِ الْعَزِيزِ، عَنْ أَنَسٍ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ إِذَا دَعَوْتُمُ اللَّهَ فَاعْزِمُوا فِي الدُّعَاءِ، وَلاَ يَقُولَنَّ أَحَدُكُمْ إِنْ شِئْتَ فَأَعْطِنِي، فَإِنَّ اللَّهَ لاَ مُسْتَكْرِهَ لَهُ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narrado por Abu Huraira

El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: "El ejemplo de un creyente es el de una planta verde y fresca cuyas hojas se mueven en cualquier dirección que el viento las obligue a moverse, y cuando el viento se calma, se mantiene recta. Tal es la semejanza del creyente: es perturbado por las calamidades (pero es como la planta fresca que pronto recupera su estado normal). Y el ejemplo de un incrédulo es el de un pino que permanece duro y recto hasta que Alá lo corte cuando Él quiera". (Ver Hadiz No. 546 y 547, Vol. 7).