Sa'id bin Yubair relató de Ibn 'Abbas (con respecto a la explicación del versículo: 'No muevas tu lengua con respecto (al Corán) para apresurarte con él). Dijo: "El Profeta (ﷺ) solía pasar por grandes dificultades para recibir la Inspiración Divina y solía mover sus labios". Ibn 'Abbas le dijo (a Sa'id): "Los muevo (mis labios) como el Mensajero de Allah (ﷺ) solía mover sus labios". Y Sa'id me dijo: "Muevo mis labios como vi a Ibn 'Abbas mover sus labios", y luego movió sus labios. Y Allah reveló: '(¡Oh Muhammad!) No muevas tu lengua acerca del Corán para apresurarte a ello. A Nosotros nos corresponde recogerlo y darte la capacidad de recitarlo. (es decir, recogerlo en el pecho y luego recitarlo)". (75.16-17) Pero cuando lo hayamos recitado, a ti te lo decimos, ¡sigue su recitación! (75.18) Esto significa: Debéis escucharlo y callar, y luego Nos toca a Nosotros haceros recitarlo. El narrador agregó: "Así que el Mensajero de Allah (ﷺ) solía escuchar cada vez que Gabriel venía a él, y cuando Gabriel se iba, el Profeta (ﷺ) recitaba el Corán como Gabriel se lo había recitado a él".