وَقَالَ ابْنُ عَبَّاسٍ أَخْبَرَنِي أَبُو سُفْيَانَ بْنُ حَرْبٍ، أَنَّ هِرَقْلَ، دَعَا تَرْجُمَانَهُ، ثُمَّ دَعَا بِكِتَابِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فَقَرَأَهُ ‏"‏ بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَنِ الرَّحِيمِ مِنْ مُحَمَّدٍ عَبْدِ اللَّهِ وَرَسُولِهِ إِلَى هِرَقْلَ، وَ‏{‏يَا أَهْلَ الْكِتَابِ تَعَالَوْا إِلَى كَلِمَةٍ سَوَاءٍ بَيْنَنَا وَبَيْنَكُمْ ‏}‏‏"‏ الآيَةَ‏.‏
Traducción
Narrado por Ibn 'Umar

Un judío y una judía fueron llevados ante el Profeta (صلى الله عليه وسلم) acusados de cometer una relación sexual ilegal. El Profeta (صلى الله عليه وسلم) preguntó a los judíos: "¿Qué hacéis (normalmente) con ellos?" Dijeron: "Les ennegrecemos la cara y los deshonramos". Él dijo: "Trae aquí la Torá y recítala, si eres sincero". Vinieron a buscarlo y le pidieron a un tuerto que lo recitara. Siguió recitando hasta que llegó a una porción sobre la que puso su mano. El Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo: "¡Levanta tu mano!" Levantó su mano y he aquí que apareció el verso de Ar-Rajm (lapidación de los adúlteros hasta la muerte). Entonces dijo: "¡Oh Muhammad! Deberían ser apedreados hasta la muerte, pero nosotros ocultamos esta Ley Divina entre nosotros". Entonces el Profeta (صلى الله عليه وسلم) ordenó que los dos pecadores fueran apedreados hasta la muerte y, y fueron apedreados hasta la muerte, y vi al hombre protegiendo a la mujer de las piedras. (Ver Hadiz No. 809, Vol. 8)