El Profeta (ﷺ) solía invocar a Allah por la noche, diciendo: "Oh Allah, todas las alabanzas son para ti: Tú eres el Señor de los Cielos y de la Tierra. Todas las alabanzas son para ti; Tú eres el Mantenedor del Cielo y la Tierra y de todo lo que hay en ellos. Todas las alabanzas son para ti; Ustedes son la Luz de los Cielos y de la Tierra. Tu Palabra es la Verdad, y Tu Promesa es la Verdad, y el Encuentro Contigo es la Verdad, y el Paraíso es la Verdad, y el Fuego (del Infierno) es la Verdad, y la Hora es la Verdad. ¡Oh Allah! Me entrego a Ti, creo en Ti y dependo de Ti, me arrepiento ante Ti y contigo (Tus evidencias) Me opongo a mis oponentes, y a ti te dejo el juicio (para aquellos que rechazan mi mensaje). ¡Oh Allah! Perdóname los pecados que cometí en el pasado o que cometeré en el futuro, y también los pecados que cometí en secreto o en público. Tú eres mi único Dios (a quien adoro) y no hay otro Dios para mí (es decir, no adoro a nadie más que a Ti)".
Narrado por Sufyan:
(con respecto a la narración anterior) que el Profeta (ﷺ) agregó: "Tú eres la Verdad, y Tu Palabra es la Verdad".