حَدَّثَنَا أَحْمَدُ بْنُ عَبْدَةَ، أَنْبَأَنَا حَمَّادُ بْنُ زَيْدٍ، حَدَّثَنَا ثَابِتٌ، عَنْ أَبِي رَافِعٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، ‏.‏ أَنَّ امْرَأَةً، سَوْدَاءَ كَانَتْ تَقُمُّ الْمَسْجِدَ فَفَقَدَهَا رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ فَسَأَلَ عَنْهَا بَعْدَ أَيَّامٍ فَقِيلَ لَهُ إِنَّهَا مَاتَتْ ‏.‏ قَالَ ‏"‏ فَهَلاَّ آذَنْتُمُونِي ‏"‏ ‏.‏ فَأَتَى قَبْرَهَا فَصَلَّى عَلَيْهَا ‏.‏
Traducción
No se sabe que Ibn 'Abbas dijo

"Murió un hombre a quien el Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) solía visitar, y lo enterraron de noche. Cuando amaneció, se lo dijeron. Él dijo: '¿Qué te impidió decírmelo?' Dijeron: "Era de noche y estaba oscuro, y no queríamos causarle ningún inconveniente". Luego fue al sepulcro y ofreció la oración fúnebre por él".