حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ عُبَيْدٍ، حَدَّثَنَا يَزِيدُ بْنُ كَيْسَانَ، عَنْ أَبِي حَازِمٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ زَارَ النَّبِيُّ ـ صلى الله عليه وسلم ـ قَبْرَ أُمِّهِ فَبَكَى وَأَبْكَى مَنْ حَوْلَهُ فَقَالَ: " اسْتَأْذَنْتُ رَبِّي فِي أَنْ أَسْتَغْفِرَ لَهَا فَلَمْ يَأْذَنْ لِي وَاسْتَأْذَنْتُ رَبِّي فِي أَنْ أَزُورَ قَبْرَهَا فَأَذِنَ لِي فَزُورُوا الْقُبُورَ فَإِنَّهَا تُذَكِّرُكُمُ الْمَوْتَ " .
Traducción
De Salim se dice que su padre
"Un beduino se acercó al Profeta (صلى الله عليه وسلم) y dijo: 'Oh Mensajero de Allah, mi padre solía mantener los lazos de parentesco, y así sucesivamente, ¿dónde está él?' Dijo: 'En el fuego'. Era como si le resultara difícil soportarlo. Luego dijo: '¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Dónde está tu padre? El Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) dijo: 'Siempre que pases por la tumba de un anidólatra, dale las nuevas del fuego del Infierno'. Más tarde, el beduino se convirtió en musulmán y dijo: "El Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) me dio una tarea difícil. Nunca pasé por la tumba de un idólatra sin que le diera las nuevas del fuego del infierno'".