"No hay musulmán que esté afligido por una calamidad y reaccione diciendo como Allah ha ordenado:' Innalillahi, wa inna ilayhi raji'un. Allahumma indaka ahtasabtumusibati, fajurni fiha, wa ' awwidni minha (Verdaderamente, a Allah pertenecemos y verdaderamente, a Él volveremos. Oh Allah, contigo busco una recompensa por una calamidad, así que recompénsame por ello y compénsame),' pero Allah le recompensará por eso y lo compensará con algo mejor que eso.Ella dijo: "Cuando Abu Salamah murió, recordé lo que me había dicho del Mensajero de Allah (< < /span>) y dije: 'Innalillahi, wa innailayhi raji'un. Allahumma indaka ahtasabtumusibati, fajurni alaiha (Verdaderamente, a Allah pertenecemos y verdaderamente, a Él volveremos. Oh Allah, contigo busco recompensa por mi calamidad, recompénsame por ello).'Pero cuando quise decir wa' awwidni minha (y compensarme mejor), me dije a mí mismo: '¿Cómo puedo compensarme con algo mejor que Abu Salamah?'Entonces dije, y Allah me compensó con Muhammad (< < /span>) y me recompensó por mi calamidad.”