حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ رُمْحٍ، أَنْبَأَنَا اللَّيْثُ بْنُ سَعْدٍ، عَنْ إِسْحَاقَ بْنِ أَبِي فَرْوَةَ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ حُمَيْدِ بْنِ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ عَوْفٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم أَنَّهُ قَالَ " الْقَاتِلُ لاَ يَرِثُ " .
Traducción
Se deduce de 'Abdullah bin 'Amr que el Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) se levantó, el día de la conquista de La Meca, y dijo
"Una mujer hereda de la sangre el dinero y la riqueza de su marido, y él hereda de su sangre el dinero y la riqueza, siempre que uno de ellos no mate al otro. Si uno de ellos mató al otro deliberadamente, entonces él o ella no hereda nada de la sangre, el dinero o la riqueza. Si uno de ellos mató al otro por error, hereda de la riqueza del otro, pero no del dinero de la sangre".