حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ نُمَيْرٍ، حَدَّثَنَا مُعَاوِيَةُ بْنُ هِشَامٍ، حَدَّثَنَا عَمَّارُ بْنُ رُزَيْقٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عِيسَى، عَنْ أُمَيَّةَ بْنِ هِنْدٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عَامِرِ بْنِ رَبِيعَةَ، عَنْ أَبِيهِ، عَنِ النَّبِيِّ ـ صلى الله عليه وسلم ـ قَالَ " الْعَيْنُ حَقٌّ " .
Traducción
Se supo que Abu Umamah bin Sahl bin Hunaif dijo
"'Amir bin Rabi'ah pasó junto a Sahl bin Hunaif cuando se estaba bañando, y dijo: 'Nunca he visto una piel tan hermosa'. De inmediato, cayó al suelo. Fue llevado ante el Profeta (ﷺ) y se le dijo: 'Sahl ha tenido un ataque'. Dijo: '¿A quién acusas de él?' Dijeron: "'Amir bin Rabi'ah'. Dijeron: '¿Por qué alguno de vosotros mataría a su hermano? Si ve algo que le gusta, entonces que ore para que le bendiga. Luego pidió agua, y le dijo a Amir que realizara la ablución, luego se lavó la cara y los brazos hasta los codos, las rodillas y dentro de su ropa inferior, luego le dijo que derramara el agua sobre él.