"Estaba sentado con el Profeta (ﷺ) cuando un beduino se le acercó y le dijo: 'Tengo un hermano que está enfermo'. Él dijo: '¿Qué le pasa a tu hermano?' Dijo: "Sufre de un ligero trastorno mental". Él dijo: 'Ve y tráelo'". Él dijo: "(Y fue) y lo trajo. Le hizo sentarse delante de él y le oí buscar refugio para él con Fatihatil-Kitab; cuatro versículos desde el comienzo de Al-Baqarah, dos versículos desde su mitad: 'Y tu Ilah (Dios) es un Ilah (Dios – Allah)', [2:163] y Ayat Al-Kursi; y tres versos de su fin; un verso de Al 'Imran, creo que fue: 'Allah da testimonio de que La ilaha illa Huwa (nadie tiene derecho a ser adorado excepto Él)', [3:18] un verso de Al-A'raf: 'Ciertamente, tu Señor es Allah,' [7:54] un verso de Al-Mu'minun: 'Y quien invoque (o adore), además de a Allah, a cualquier otro ilah (dios), de quien no tiene ninguna prueba,[23:117] un verso de Al-Jinn: 'Y él, exaltada es la Majestad de nuestro Señor'[72:3] diez versículos desde el comienzo de As-Saffat; tres versículos del final de Al-Hashr; (entonces) "Di: Él es Alá, el Único" [112:1] y Al-Mu'awwidhatain. Entonces el beduino se levantó, sanó, y no le pasó nada".