حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا أَبُو مُعَاوِيَةَ، عَنِ الأَعْمَشِ، عَنْ أَبِي صَالِحٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ ‏"‏ إِنَّ أَحَدَكُمْ إِذَا تَوَضَّأَ فَأَحْسَنَ الْوُضُوءَ ثُمَّ أَتَى الْمَسْجِدَ لاَ يَنْهَزُهُ إِلاَّ الصَّلاَةُ لَمْ يَخْطُ خَطْوَةً إِلاَّ رَفَعَهُ اللَّهُ عَزَّ وَجَلَّ بِهَا دَرَجَةً وَحَطَّ عَنْهُ بِهَا خَطِيئَةً حَتَّى يَدْخُلَ الْمَسْجِدَ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Se narró de 'Abdullah As-Sunabihi que:

El Mensajero de Allah dijo: "Quien realiza la ablución y se enjuaga la boca y la nariz, sus pecados saldrán por la boca y la nariz. Cuando se lava la cara, sus pecados saldrán de su rostro, incluso por debajo de sus párpados. Cuando se lave las manos, sus pecados saldrán de sus manos. Cuando se limpie la cabeza, sus pecados saldrán de su cabeza, e incluso de sus oídos. Cuando se lava los pies, sus pecados salen de sus pies, incluso de debajo de las uñas de los pies. Entonces su oración y su caminar hacia la mezquita le darán un mérito extra".