حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا هُشَيْمٌ، عَنْ يَزِيدَ بْنِ أَبِي زِيَادٍ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ أَبِي لَيْلَى، عَنْ عَلِيٍّ، قَالَ سُئِلَ رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ عَنِ الْمَذْىِ فَقَالَ " فِيهِ الْوُضُوءُ وَفِي الْمَنِيِّ الْغُسْلُ " .
Traducción
Se narró que Sahl bin Hunaif dijo:
"Solía sufrir de una gran cantidad de líquido prostático, y me bañaba mucho por eso. Le pregunté al Mensajero de Allah sobre eso, y él dijo: 'La ablución es suficiente para ti en este caso'. Dije: '¡Oh Mensajero de Allah! ¿Y qué pasa con el líquido prostático que entra en mi ropa?', dijo: 'Te basta con echar un puñado de agua en la parte de tu ropa dondequiera que veas que ha llegado'".