"Estaba escuchando a 'Abdullah bin 'Umar bin Jattab en la mezquita, y cuando llegó el momento de la oración, se levantó, realizó la ablución y ofreció la oración, luego regresó a donde había estado sentado. Cuando llegó el momento de la oración posterior, se levantó, realizó la ablución y ofreció la oración, luego regresó a donde había estado sentado. Cuando llegó el momento del Magreb (la oración del atardecer), se levantó, realizó la ablución y ofreció la oración, luego regresó a donde había estado sentado. Le dije: 'Que Allah te mejore (es decir, tu condición) ¿Es obligatorio o Sunnah realizar la ablución para cada oración?' Me dijo: '¿Te diste cuenta de eso?' Le dije: 'Sí'. Él dijo: 'No (no es obligatorio). Si realizo la ablución para la oración de la mañana, puedo realizar todas las oraciones con esta ablución, siempre y cuando no me vuelva impuro. Pero escuché al Mensajero de Allah decir: "Quien realice la ablución mientras esté puro, tendrá diez méritos". Así que quise ganarme los méritos'".