حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا أَبُو مُعَاوِيَةَ، عَنِ الأَعْمَشِ، عَنْ أَبِي صَالِحٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ " إِنَّ أَحَدَكُمْ إِذَا دَخَلَ الْمَسْجِدَ كَانَ فِي صَلاَةٍ مَا كَانَتِ الصَّلاَةُ تَحْبِسُهُ وَالْمَلاَئِكَةُ يُصَلُّونَ عَلَى أَحَدِكُمْ مَادَامَ فِي مَجْلِسِهِ الَّذِي صَلَّى فِيهِ يَقُولُونَ اللَّهُمَّ اغْفِرْ لَهُ اللَّهُمَّ ارْحَمْهُ اللَّهُمَّ تُبْ عَلَيْهِ مَا لَمْ يُحْدِثْ فِيهِ مَا لَمْ يُؤْذِ فِيهِ " .
Traducción
Se narró que 'Abdullah bin 'Amr dijo:
"Realizamos el Maghrib (oración) con el Mensajero de Allah, luego los que regresaron, regresaron, y los que se quedaron, se quedaron. Entonces el Mensajero de Allah regresó apresuradamente, sin aliento, con su manto subido hasta las rodillas, y dijo: 'Ten buen ánimo, porque tu Señor ha abierto una de las puertas del cielo y se jacta de ti ante los ángeles, diciendo: 'Mira a Mis siervos; Han cumplido un deber obligatorio y están a la espera de otro".