حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا يَزِيدُ بْنُ هَارُونَ، عَنْ حُسَيْنٍ الْمُعَلِّمِ، عَنْ بُدَيْلٍ، عَنْ أَبِي الْجَوْزَاءِ، عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ كَانَ رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ إِذَا رَكَعَ لَمْ يَشْخَصْ رَأْسَهُ وَلَمْ يُصَوِّبْهُ، وَلَكِنْ بَيْنَ ذَلِكَ ‏.‏
Traducción
Se dijo que 'Ali bin Shaiban, que formaba parte de una delegación (ante el Profeta (ﷺ

"Nos pusimos en camino hasta que llegamos al Mensajero de Allah (ﷺ), y le dimos nuestro juramento de lealtad y realizamos la oración detrás de él. Miró por el rabillo del ojo a un hombre que no calmaba la columna vertebral cuando se inclinó y se postró. Cuando el Profeta (ﷺ) terminó la oración, dijo: 'Oh musulmanes, no hay oración para aquel que no asienta su columna vertebral al inclinarse y postrarse'".