حَدَّثَنَا أَبُو بِشْرٍ، وَعَلِيُّ بْنُ مُحَمَّدٍ، قَالاَ حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ فُضَيْلٍ، عَنْ عُمَارَةَ بْنِ الْقَعْقَاعِ، عَنْ أَبِي زُرْعَةَ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ ‏"‏ كَلِمَتَانِ خَفِيفَتَانِ عَلَى اللِّسَانِ ثَقِيلَتَانِ فِي الْمِيزَانِ حَبِيبَتَانِ إِلَى الرَّحْمَنِ سُبْحَانَ اللَّهِ وَبِحَمْدِهِ سُبْحَانَ اللَّهِ الْعَظِيمِ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Se narró que Juwairiyah dijo:

"El Mensajero de Dios (ﷺ) pasó junto a ella cuando rezó la oración de la mañana, o después de rezar la oración de la mañana, y ella estaba recordando a Allah. Volvió cuando ya había salido el sol" -o él (uno de los narradores) dijo- "al mediodía... y ella seguía haciendo eso. Dijo: "He dicho cuatro palabras, tres veces, desde que te dejé, y son más grandes y pesan más que lo que has dicho. Ellos son: Subhan-Allahi 'adada khalqiha, Subhan-Allahi rida nafsihi, Subhan-Allahi zinata 'arshihi, Subhan-Allah midada kalimatihi (La gloria es para Allah, tanto como el número de Su creación, la gloria es para Allah tanto como le agrada, la gloria es para Allah tanto como el peso de Su Trono, la gloria es para Allah tanto como la tinta de Sus palabras'."