"Mi padre y mi tío paterno, que estuvieron presentes en Hunain con el Mensajero de Allah (< < /span>) me narraron: 'El Profeta (< < /span>) rezó el Duhr, luego se sentó debajo de un árbol. Aqra ' bin Habis, quien era el jefe de Khindaf, se acercó a él argumentando en defensa de Muhallim bin Jaththamah. Uyainah bin Hisn vino a él exigiendo venganza por ' Amir bin Adbat, que era de la tribu de Ashja. El Profeta (< < /span>) les dijo: "¿Aceptarán el dinero de sangre?'"Pero ellos se negaron. Entonces un hombre de Banu Laith, cuyo nombre era Mukaital, se puso de pie y dijo: '¡Oh Mensajero de Allah (< < /span>)! ¡Por Allah (SWT)! Este hombre que fue asesinado en los primeros días del Islam es como Ovejas que vienen a beber, pero les arrojan piedras, por lo que el último de ellos huye (es decir, el asesino debe ser asesinado).'El Profeta (< < /span>) dijo: 'Tendrás cincuenta (camellos) mientras viajamos y cincuenta (camellos) cuando regresemos.'Entonces aceptaron el dinero de sangre.”