حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ الصَّبَّاحِ، أَنْبَأَنَا عَبْدُ الْعَزِيزِ الدَّرَاوَرْدِيُّ، عَنْ يَزِيدَ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ الْهَادِ، عَنْ مُحَمَّدِ بْنِ إِبْرَاهِيمَ، عَنْ أَبِي سَلَمَةَ، قَالَ سَأَلْتُ عَائِشَةَ كَمْ كَانَ صَدَاقُ نِسَاءِ النَّبِيِّ ـ صلى الله عليه وسلم ـ قَالَتْ كَانَ صَدَاقُهُ فِي أَزْوَاجِهِ اثْنَتَىْ عَشْرَةَ أُوقِيَّةً وَنَشًّا هَلْ تَدْرِي مَا النَّشُّ هُوَ نِصْفُ أُوقِيَّةٍ وَذَلِكَ خَمْسُمِائَةِ دِرْهَمٍ ‏.‏
Traducción
Se narró que

Abu Ajfa As-Sulami dijo: "Umar bin Jattab dijo: 'No vayas a extremos con respecto a las dotes de las mujeres, porque si eso fuera un signo de honor y dignidad en este mundo o un signo de Taqwa ante Allah, entonces Muhammad (صلى الله عليه وسلم) habría hecho eso antes que tú. Pero no le dio a ninguna de sus esposas y a ninguna de sus hijas se le dieron más de doce uqiyyah. Un hombre puede aumentar la dote hasta que sienta resentimiento contra ella y diga: "Me has costado todo lo que tengo" o "Me has causado muchas dificultades". (Hassan)