"Un beduino se acercó al Profeta (< < /span>) para pedirle que pagara una deuda que le debía, y él habló con dureza, diciendo :' Te pondré las cosas difíciles a menos que me pagues.'Sus compañeros lo reprendieron y le dijeron:' Ay de ti, ¿sabes con quién estás hablando?'Él dijo:' Solo estoy pidiendo mis derechos.'El Profeta (< < /span>) dijo: '¿Por qué no apoyas a quien tiene derecho? Luego envió un mensaje a Khawlah bint Qais, diciéndole: 'Si tienes dátiles, préstanoslos hasta que lleguen nuestros dátiles, entonces te lo devolveremos. Ella dijo: '¡Sí, que mi padre sea rescatado por ti, oh Mensajero de Allah ( < < /span>)! Entonces ella le dio un préstamo , y él le devolvió el dinero al beduino y lo alimentó. Él (el beduino) dijo :' Me has pagado en su totalidad, que Allah (SWT) te pague en su totalidad.'Él (el Profeta (< < /span>)) dijo: 'Esas son las mejores personas. Que no se limpie (del pecado) esa nación entre la cual los débiles no pueden obtener sus derechos sin problemas.' ”