حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا شَبَابَةُ، عَنْ مَالِكِ بْنِ أَنَسٍ، عَنِ الزُّهْرِيِّ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ صَفْوَانَ، عَنْ أَبِيهِ، أَنَّهُ نَامَ فِي الْمَسْجِدِ وَتَوَسَّدَ رِدَاءَهُ فَأُخِذَ مِنْ تَحْتِ رَأْسِهِ فَجَاءَ بِسَارِقِهِ إِلَى النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فَأَمَرَ بِهِ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم أَنْ يُقْطَعَ فَقَالَ صَفْوَانُ يَا رَسُولَ اللَّهِ لَمْ أُرِدْ هَذَا رِدَائِي عَلَيْهِ صَدَقَةٌ فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " فَهَلاَّ قَبْلَ أَنْ تَأْتِيَنِي بِهِ " .
Traducción
Se narró de Amr bin Shu'aib, de su padre, de su abuelo, que un hombre de Muzainah le preguntó al Profeta (صلى الله عليه وسلم) acerca de las frutas.
Dijo: "Lo que se toma del árbol y se lleva, su valor y lo que se le ha sucedido junto con él (lo que significa que se debe pagar el doble de su precio). Lo que se toma del lugar donde se secan los dátiles, es cortar la mano si la cantidad tomada es igual al precio de un escudo. Pero si (la persona) lo come y no se lo lleva, no hay castigo". Él dijo: "¿Qué pasa con las ovejas sacadas del pasto, oh Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم)?" Dijo: "(El ladrón) debe pagar el doble de su precio y ser castigado, y si estaba en la pluma, entonces su mano debe ser cortada, si lo que se llevó valió el precio de un escudo".