"Estábamos con el Mensajero de Allah (< < /span>) y Amr bin Murrah vino y dijo: 'Oh Mensajero de Allah ( < < /span>), Allah (SWT) ha decretado que estoy condenado, y Él no me ha guiado a ganarme la vida excepto golpeando mi pandereta con la mano; dame permiso para cantar sin hacer nada inmoral.'El Mensajero de Allah (< < /span>) dijo: 'No te daré permiso, ni te honraré ni te daré lo que quieras. Mientes, oh enemigo de Alá. Allah (SWT) te ha concedido una provisión buena y legal, pero has elegido la provisión que Allah (SWT) te ha prohibido en lugar de la que Él ha permitido. Si te lo hubiera advertido antes, te habría hecho tal y tal cosa. Aléjate de mí y arrepiéntete ante Allah (SWT). Si vuelves a hacer eso, después de esta advertencia, te daré una paliza dolorosa y te afeitaré la cabeza, para darte un ejemplo, y te desterraré de entre tu gente, y les diré a los jóvenes de Medina que vengan y tomen tus bienes, ' Amr se puso de pie, sufriendo dolor y humillación que solo Allah (SWT) conoce.Cuando se fue, el Profeta (< < /span>) dijo: 'Esos pecadores, cualquiera de ellos muera sin haberse arrepentido, Allah (SWT) lo reunirá el Día de la Resurrección tal como estaba en este mundo, afeminado y desnudo, sin ni siquiera un trozo de tela para ocultarlo de la gente. Cada vez que se levante, caerá al suelo.'”