حَدَّثَنَا أَبُو يُوسُفَ الرَّقِّيُّ، مُحَمَّدُ بْنُ أَحْمَدَ الصَّيْدَلاَنِيُّ حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ سَلَمَةَ، عَنِ الْمُثَنَّى بْنِ الصَّبَّاحِ، عَنْ عَمْرِو بْنِ شُعَيْبٍ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ جَدِّهِ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ فِي خُطْبَةٍ خَطَبَهَا ‏"‏ لاَ يَجُوزُ لاِمْرَأَةٍ فِي مَالِهَا إِلاَّ بِإِذْنِ زَوْجِهَا إِذَا هُوَ مَلَكَ عِصْمَتَهَا ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Se narró de 'Abdullah bin Yahya, uno de los hijos de Ka'b bin Malik, de su abuelo, que

su abuela Khairah, la esposa de Ka'b bin Malik, se acercó al Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) con algunas joyas que le pertenecían y le dijo: "Estoy dando esto en caridad". El Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) le dijo: "No es permisible que una mujer disponga de sus riquezas sin el permiso de su esposo. ¿Le pediste permiso a Ka'b? Ella dijo: "Sí". Entonces el Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) mandó a buscar a Ka'b bin Malik, su esposo, y le dijo: "¿Le diste permiso a Khairah para darle joyas en caridad?" Él dijo: "Sí". Así que el Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) lo aceptó de ella.