حَدَّثَنَا حَرْمَلَةُ بْنُ يَحْيَى الْمِصْرِيُّ، حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ وَهْبٍ، أَنْبَأَنَا ابْنُ جُرَيْجٍ، عَنِ ابْنِ أَبِي مُلَيْكَةَ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ لَوْ يُعْطَى النَّاسُ بِدَعْوَاهُمُ ادَّعَى نَاسٌ دِمَاءَ رِجَالٍ وَأَمْوَالَهُمْ وَلَكِنِ الْيَمِينُ عَلَى الْمُدَّعَى عَلَيْهِ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Se narró que Ash'ath bin Qais dijo:

"Hubo una disputa entre un hombre judío y yo acerca de una tierra, y él me negó mis derechos, así que lo llevé al Profeta (صلى الله عليه وسلم). El Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) me dijo: '¿Tienes pruebas?' y yo dije: 'No'. Les dijo a los judíos: "Juren". Le dije: 'Si hace un juramento, tomará mi propiedad'. Entonces Alá, Glorioso sea, reveló: "Quienes compren una pequeña ganancia a costa del pacto de Alá y de sus juramentos, no tendrán parte en la otra vida. Alá no les hablará ni les mirará el día de la Resurrección, ni los purificará, y sufrirán un castigo doloroso".