حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ نُمَيْرٍ، وَأَبُو كُرَيْبٍ قَالاَ حَدَّثَنَا أَبُو أُسَامَةَ، عَنْ زَائِدَةَ، عَنِ الأَعْمَشِ، عَنْ شَقِيقٍ، عَنْ أَبِي مَسْعُودٍ، قَالَ كَانَ رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ يَأْمُرُ بِالصَّدَقَةِ فَيَنْطَلِقُ أَحَدُنَا يَتَحَامَلُ حَتَّى يَجِيءَ بِالْمُدِّ وَإِنَّ لأَحَدِهِمُ الْيَوْمَ مِائَةَ أَلْفٍ ‏.‏ قَالَ شَقِيقٌ كَأَنَّهُ يُعَرِّضُ بِنَفْسِهِ ‏.‏
Traducción
No se supo que Jabir bin 'Abdullah dijo

"El Mensajero de Allah (ﷺ) nos envió, (éramos) trescientos hombres, llevando nuestras provisiones al cuello. Nuestras provisiones se agotaron hasta que habría para (cada) hombre entre nosotros una fecha (al día)". Entonces se dijo: "Oh Abu Abdullah, ¿cómo puede una cita satisfacer a un hombre?" Dijo: "Cuando ya no lo teníamos, nos dimos cuenta de cuánto valía. Entonces llegamos al mar y encontramos una ballena que había sido arrojada por el mar, y comimos de ella durante dieciocho días".