حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا أَبُو الأَحْوَصِ، عَنْ أَبِي إِسْحَاقَ، عَنْ أَبِي سَلَمَةَ، عَنْ أُمِّ سَلَمَةَ، قَالَتْ : وَالَّذِي ذَهَبَ بِنَفْسِهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ مَا مَاتَ حَتَّى كَانَ أَكْثَرُ صَلاَتِهِ وَهُوَ جَالِسٌ وَكَانَ أَحَبَّ الأَعْمَالِ إِلَيْهِ، الْعَمَلُ الصَّالِحُ الَّذِي يَدُومُ عَلَيْهِ الْعَبْدُ وَإِنْ كَانَ يَسِيرًا .
Traducción
No fue afirmado que 'Aishah dijo:
"Había una mujer conmigo, y el Profeta (ﷺ) se acercó a mí y dijo: '¿Quién es esa?' Le dije: 'Fulano de tal; ella no duerme'", mencionó su oración excesiva. "El Profeta (ﷺ dijo: 'Quédate callado. Debéis hacer lo que podáis, porque por Alá, que Alá no se cansa (de dar recompensa) sino que vosotros os cansáis". Ella dijo: "El más amado de los actos religiosos para él era aquel en el que una persona persiste".