Hudud
كتاب الحدود
Yahya me relató de Malik que Yahya ibn Said dijo que AbuBakr ibn Muhammad ibn Amr ibn Hazm le informó que había tomado a un nabateo que había robado algunos anillos de hierro y lo había encarcelado para cortarle la mano. Amra bint Abd ar-Rahman le envió una muchacha mawla llamada Umayya. Abu Bakr dijo que ella había ido a verlo mientras él estaba entre la gente y dijo que su tía Amra le envió un mensaje diciendo: "¡Hijo de mi hermano! Has tomado a un nabateo por algo insignificante que me fue mencionado. ¿Quieres cortarle la mano? Él había dicho: "Sí". Ella dijo: "Amra te dice que no te cortes la mano excepto un cuarto de dinar en adelante".
Abu Bakr añadió: "Así que dejé ir al nabateo".
Malik dijo: "La forma generalmente aceptada de hacer las cosas entre nosotros acerca de la confesión de los esclavos es que si un esclavo confiesa algo contra sí mismo, el hadd y el castigo por ello se infligen en su cuerpo. Su confesión es aceptada por él y uno no sospecha que se infligiría algo a sí mismo".
Malik dijo: "En cuanto a aquel de ellos que confiesa un asunto que incurrirá en daños contra este amo, su confesión no es aceptada contra su amo".
Malik dijo: "No se le corta la mano a un asalariado o a un hombre que está con algunas personas para servirles, si les roba, porque su estado no es el estado de un ladrón. Su estado es el estado de un traidor. Al traidor no se le le corta la mano".
Malik dijo acerca de una persona que toma prestado algo y luego lo niega: "Su mano no está cortada. Es como un hombre que tiene una deuda con otro hombre y la niega. No se le corta la mano por lo que ha negado".
Malik dijo: "La manera generalmente aceptada de tratar entre nosotros, con el ladrón que se encuentra en una casa y ha recogido bienes y no los ha sacado, es que su mano no sea cortada. Es como el hombre que pone el vino delante de él para beberlo y no lo hace. El hadd no se le impone. Es como un hombre que se sienta con una mujer y desea tener relaciones sexuales haram con ella y no lo hace y no la alcanza. Tampoco hay nada en contra de eso".
Malik dijo: "La forma generalmente aceptada de hacer las cosas entre nosotros es que no se corta la mano por lo que se toma al azar, abiertamente y con prisa, ya sea que su precio alcance o no aquello por lo que se corta la mano".