عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عَمْرٍو قَالَ: قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ: «بَلِّغُوا عَنِّي وَلَوْ آيَةً وَحَدِّثُوا عَنْ بَنِي إِسْرَائِيلَ وَلَا حَرَجَ وَمَنْ كَذَبَ عَلَيَّ مُتَعَمِّدًا فَلْيَتَبَوَّأْ مَقْعَدَهُ مِنَ النَّارِ» . رَوَاهُ البُخَارِيّ
Traducción
Abu Huraira relató que el mensajero de Dios dijo: "Cuando un hombre muere, no se registra ninguna otra recompensa por sus acciones, con tres excepciones
la sadaqa que se sigue suministrando, o el conocimiento del que se sigue cosechando beneficio, o las oraciones de un buen hijo por su padre muerto". Muslim lo transmitió.