وَعَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ رَضِيَ اللَّهُ عَنْهُ قَالَ: قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ: «أَعْرِبُوا الْقُرْآنَ وَاتَّبِعُوا غَرَائِبَهُ وَغَرَائِبُهُ فَرَائِضُهُ وَحُدُودُهُ» . رَوَاهُ الْبَيْهَقِيّ فِي شعب الْإِيمَان
Traducción

Aifa' b. 'Abd al-Kilā'ī habló de un hombre que preguntó al mensajero de Dios qué sura del Corán era la más grande y le dijeron que era: «Di: Él es Dios, Uno». Preguntó qué verso del Corán era el más importante y le dijeron que era el verso del trono: «Dios, no hay más dios que Él, el Viviente, el Eterno». Preguntó al Profeta de Dios qué verso le gustaría que fuera bueno para él y para su pueblo, y le dijeron: «El fin de la sura al-Baqara, porque es uno de los tesoros de la misericordia de Dios que se encuentra bajo Su trono y que Él le dio a este pueblo, y no hay nada bueno en este mundo ni en el próximo que no incluya». Dārimī lo transmitió.